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lunes, 20 de junio de 2011

Primera Parte
ADOLESCENCIA…ADOLESCENCIA
Adolescencia es un término que generalmente lo interpretamos como falta o carencia, pero que en realidad significa crecimiento. No deseo ahondar en el idioma, sino referirme a ese proceso del desarrollo humano, ciertamente difícil para la juventud y también para muchos padres que les cuesta asumir comprensivamente esa etapa de cambios no sólo continuos sino veloces..
Desde la opinión de Anna Freud se puede rescatar  cuan alto es el   nivel de dificultad para establecer el límite entre lo normal y lo patológico en la adolescencia, pues la norma es la conmoción y lo anormal es la estabilidad,  que al decir de Knobel el  “síndrome normal del  adolescente” es perturbado y perturbador para el  adulto, pero imprescindible para que pueda cumplir con el objetivo de establecer su identidad y comenzar a vivir su adultez.
En esta etapa él sabe que ha de retirarse de una infancia en la que se desenvolvía con comodidad, donde poco debía esforzarse en su condición de dependencia de los originarios, donde le son cubiertas todas sus necesidades, tanto las biológicas como aquellas de carácter emocional, donde los roles ya tenían su perfil claramente delineado. Ha de cambiar todo ese mundo de confort  con dolor profundo, es el luto que le significa despedirse de su cuerpo infantil y observa impotente los cambios que en él se producen recurriendo largas horas al espejo para acostumbrarse a esa nueva imagen.
-Vení, dale, sacate una foto con nosotros… -¡No, no me saco fotos!
-Pero hija, ¡ese flequillo te tapa hasta los ojos!   -Bueno… mejor ¿no ves que soy fea?
-Pero mamá… ¿cómo pudiste regalar mi osito? Yo duermo con él.
El hijo adolescente varía su estado entre una dependencia y una independencia extrema, el necesario equilibrio lo asumirá cuando su madurez le permita aceptar que puede moverse en forma independiente pero que siempre tendrá una dosis de dependencia. En general pasa por fuertes contradicciones, se encuentra confuso y a medida que va perdiendo su identidad de niño, va buscando una nueva identidad que le cuesta encontrar pues sus cambios son continuos.
Hay un despertar hormonal tanto en hombres como mujeres que ya le hablan a los padres de sexualidad y esto es no sólo difícil para el joven sino también para los padres, pues se encuentran de repente con hijos cuya capacidad de disfrutar de la relación de pareja y de reproducción ya está en el escenario de sus vidas.
También este despertar en su amplio campo resulta contradictorio, por un lado hay un luto por su vida infantil en tanto cuerpo y psiquis, y por el otro lado observa que salir al encuentro del Objeto de amor externo es placentero y le permite experimentar distintas sensaciones.
Él ya sabe que debe desprenderse de los padres de la infancia, es inevitable para su crecimiento, y esa lucha es tan dolorosa que suele parapetarse en el mal humor y en minimizar todo lo que digan los padres, exaltando en cambio lo que vive con sus pares. Los pares son los que tienen entonces una fuerte influencia sobre el adolescente, él se siente tan mal y entre ellos se cuentan las formas de resolver sus cuestiones de” gran incomprensión en el hogar”. Es que en cierta forma al mundo de los adultos le cuesta aceptarlos pues reeditan ansiedades básicas que habían logrado controlar hasta cierto punto.
Vemos al adolescente en una etapa de cambios, en conflicto, frente a un mundo que reprime, que lo puede llevar a una psicopatía, pues con represión y agresión el adulto sólo crea más violencia ya que el joven no tiene su experiencia para defenderse de los impactos de esa realidad frustrante.
Es en cambio la sociedad quien utiliza mecanismos esquizoides haciendo que de su propia y pasada juventud,  una parte se caracterice como todo lo malo, entonces tiene un aval para permitir esa agresión del mundo  con características sado-masoquistas.
Nadie nace siendo padre, a todos nos costó y nos cuesta ese rol, pero en esta era sumamente tecnológica, usemos sus herramientas con inteligencia para ubicarnos mejor y con mayor comprensión con nuestros hijos, busquemos las respuestas que necesitamos para conocer y diferenciar entre este “síndrome del adolescente” y una patología.
Pero también sepamos marcar límites, lo cual podemos hacer mejor si tenemos comprensión de la tarea a realizar. Si él está confundido y nosotros entramos también en serios conflictos y agredimos en forma permanente, comienza a fracasar  su tarea y la nuestra. No es el hecho “ser el amigo” del hijo, un padre debe morir siendo padre, dice Winnicott. Es tener la satisfacción de acompañarlo en su crecimiento, en señalarle los peligros del mundo adulto que aún desconoce, es dejarle ciertas responsabilidades demostrando confianza en él, es aceptar sus errores y explicarle que así también se aprende, que él no es ningún torpe por que se equivoque, es acompañarlo en el proyecto del Ideal del YO, respetarlo y así lograr que nos respete. Ser una buena imagen para internalizar y si lo hemos formado con amor y cuidado en la niñez, será un adulto que contemplará al mundo con esperanza, trabajo y seguridad en sus conductas.




 






Mirta Zangaro de Moisano


LA OTRA MIRADA SOBRE LA JUSTICIA

LA OTRA MIRADA DE UNA MADRE ARGENTINA

DEPRE?

LA OTRA MIRADA: JUEGO POLÍTICO

LA OTRA MIRADA: REDES SOCIALES

El poder creciente de las redes sociales



 Escribe desde El Salvador: Luís Fernández Cuervo


Luis Fernández Cuervo
El mundo cambia. La cultura, que es la vida del mundo humano, está cambiando aceleradamente. Muchos adultos no se dan cuenta. Los jóvenes, sí. Cambió el mundo cuando apareció y se extendió la Internet por todos los continentes. Siguió cambiando con la extensión y perfeccionamiento de celulares, laptop, Ipad, etc. Ahora vamos entrando vertiginosamente en la era de las redes sociales. En El Salvador ya más de un millón de personas  tienen cuenta en Facebook.
Hay gente de la segunda y la tercera edad que nunca supieron navegar por Internet. Esos tampoco entienden mucho de las redes sociales. Algunos las ven como una nueva manera frívola de perder el tiempo. Otros, cuando tratan de comprenderlas, solo encuentran sus aspectos más negativos: el acoso sexual de adolescentes y jóvenes por vía digital (grooming), el intercambio de imágenes eróticas (sexting) o las burlas hirientes (ciberbullying). Todo eso existe y es muy grave. Pero eso no es todo. Como en cualquier otro medio de comunicación e información, aquí el bien y el mal están y estarán siempre presentes en una lucha inacabable. Y hay que saber de qué parte quiere uno ponerse en esa lucha.
Muy mal si los que ven sólo esos aspectos negativos tienen hijos pequeños. No les servirá prohibir. En esto, como en todo, hay que educar a los hijos en la libertad responsable y en la maduración sexual dentro de una afectividad altruista y positiva. Los que dan sus primeros pasos en el mundo que les ha tocado vivir, para amarlo y saber dominarlo, tienen, entre otras muchas cosas, que aprender a moverse, con inteligencia, audacia y prudencia, en la nueva cultura de las redes sociales (Facebook, Twitter, Tuenti, etc.).
De estas redes vamos viendo su poder político. Son el terror de las dictaduras de los países árabes (Libia, Siria, Egipto, Yemen, etc.), de la interminable dictadura cubana y de las semi-dictaduras como las de Ecuador, Nicaragua o Venezuela. Pero también, y me parece mas importante y esperanzador, comienzan a ser un posible correctivo para las democracias secuestradas por las partidocracias, verdadera tiranía de los partidos políticos.
El caso español es paradigmático. Surge cuando el país entra en aguda crisis económica y el gobierno dictamina que el pueblo debe apretarse el cinturón. ¿Y los diputados? No, esos no. ¿y los senadores de un Senado español que nadie sabe para qué sirve? Tampoco. Todos ellos siguen ensanchando la grasa de su cintura. Entonces comienzan a difundirse por Internet los sueldos, gastos de representación, viajes, jubilaciones, etc. de todos los políticos que configuran la dictadura de los partidos. Así surge el movimiento de los indignados y sus acampadas que pronto se riega por todo el país. Es un movimiento pacífico, multiforme, hasta ahora apolítico, mayoritariamente de jóvenes, que  surge y se difunde por las redes sociales. ¿Qué dicen? -Estamos hartos de gobiernos corruptos que se benefician entre ellos y no hacen nada por la sociedad civil. Pedimos una democracia real y justa. En España se está gestando un movimiento que se contagiará a otros países. Lanzamos al mundo un mensaje de esperanza. No se callen nunca. Luchen por lo que creen. No se conformen y lo imposible llegará.
En el Salvador, el pasado viernes 3 de junio hizo su aparición un incipiente movimiento cívico, patriótico y democrático, convocando a través de Twitter (#indignadosSV y #AcampadosSV) para manifestarse, pacífica pero exigentemente, delante de Casa Presidencial. El decreto 743 había sido el detonante. Acudieron algo más de 200 personas, también mayoritariamente jóvenes. Parece poco, pero estoy seguro que irá a más.
La indignación ciudadana existe. Es justa y precisamente porque sigo siendo joven de espíritu mucho de ella la entiendo y la comparto. Al fin y al cabo, algunos de mis artículos, tales como “El clamor de la gente”, “El país de los aguantadores”, “Sucede que me canso de ser hombre” y varios más, están en esa línea de cruda denuncia contra la mentira cultural y la prepotencia política. Por eso creo que esos artículos ameritan que se me considere precursor de esa indignación civil y benéfica agitación social que ahora comienza a despertarse.
Pero no debo ser yo ni gente de mi edad, sino los jóvenes, los de la generación que nació después de la Internet, los que pueden y deben capitanear y encauzar esta sed de verdad y de justicia. Ellos deben saber llevarla a buen puerto.
Tengan mucho cuidado los poderosos en atender y escuchar a esta indignación creciente. Porque si se oponen a ella los que detentan el poder –un poder que debería ser servicio-, con la ceguera de su egoísmo pueden conseguir que lo que comenzó siendo una marejadilla pueda transformarse en un tsunami que arrase con todo.
 Luis Fernández Cuervo                         luchofcuervo@gmail.com

domingo, 19 de junio de 2011

Día del Padre

Escribe desde Argentina: Ricardo Gómez
En estas fechas por lo general somos invadidos por recuerdos y añoranzas sobre aquellos momentos vividos junto a nuestros padres. Los que carecemos de esas presencias recordamos con cariño las andanzas junto a los viejos, los que lo tienen los llenarán seguramente de teléfonos, computadoras, GPS, televisores LED y otros artículos que expresen cuanto amor se les tiene. La parte más difícil recae para quienes no tenemos a nuestro lado al viejo para expresarle lo que sentimos. Si bien es ampliamente conocido por todos el hecho de que en algún momento los padres fallecerán, resulta llamativo como estamos convencidos de que vivirán por siempre. Y por culpa de esa creencia falaz dejamos para mañana un abrazo que podríamos dar hoy, postergamos un beso, obviamos un regalo.
Pero quizás esas dolencias pronto queden en el olvido, si es que esta sociedad sigue por el sinuoso curso que ha tomado. Las “nuevas familias” han aparecido en escena con una energía inusitada. La definición de “familia” como la conocíamos está cambiando rápidamente, y el núcleo familiar ya no requiere la presencia irrestricta de un hombre con una mujer. Estas nuevas familias ahora pueden formarse caprichosamente con dos papás, o dos mamás, eventualmente.
No solo lograron acceder a ese núcleo que tanto criticaron, sino que se sienten muy molestos cuando se menciona solo a la familia “tradicional” sin tenerlos en cuenta. Esto es, para ellos, una discriminación lisa y llana. Tamaña atrocidad debe atacarse, y para ello es de suma importancia el apoyo de entidades con peso específico, como por ejemplo el Instituto contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) Esta organización fue la que batalló para que los gays y lesbianas pudieran ser reconocidos en sus uniones civiles como “matrimonios” y actualmente está detrás de toda pelea que signifique un derecho perdido.
En realidad el INADI no pelea por todos los derechos. En Semana Santa encontré en el diario Página 12 una historieta con términos muy desagradables e injuriosos sobre la figura de Jesús. Más allá de las creencias, Jesús representa una parte muy importante para la creencia de muchísimas personas, así que tomé cartas en el asunto y le escribí una denuncia al INADI. Poco después recibí un mail en donde, palabras más, palabras menos, me aseguraban que nada podían hacer, pero que me mantuviera alerta. Eso y mandarme a ver crecer la hierva (por no decir otra cosa) es más o menos lo mismo.
Quizás por no ser gay, tal vez por haber cometido el pecado de ser padre de familia heterosexual, o quizás por algún otro pecado, lo cierto es que el INADI no me ayudó. Esto es porque este Organismo, como tantos otros, solapadamente están llevado adelante un “pase de facturas” contra todo aquello que provenga de la religión. Cierto es que muchos religiosos han hecho de las suyas, históricamente hablando, pero sea como sea, están devolviendo el golpe. Es en función de esto que están urgidos en conquistar los derechos de algunos, pisoteando los derechos de todos.
Ahora se unieron a las quejas de un colegio Neuquino que defiende a un director. Según señala la información, los directivos del establecimiento organizaron un paro luego de que el Consejo de Educación de la Provincia suspendiera al director de un colegio secundario, el Centro de Enseñanza Media 8 de esa localidad, que había sancionado a alumnos de una iglesia evangélica bautista por rezar en conjunto en los recreos. La noticia continúa en estos términos:
“La sanción, aplicada el miércoles pasado al profesor Juan Carlos Maldonado, provocó que los demás directivos, docentes y personal de la escuela resolvieran ayer suspender el dictado de clases hasta que se anule la medida y se restituya en el cargo a Maldonado. Desde el jueves, alumnos que también cuestionan la sanción están en asamblea permanente y realizan clases públicas en la plaza de esa localidad, en defensa de la escuela laica. El conflicto comenzó el año pasado cuando Maldonado les advirtió a los alumnos bautistas que no podían realizar oraciones conjuntas dentro del colegio, aunque sí rezar individualmente. Pero el pastor de la iglesia bautista local y los padres de los alumnos que rezaban, alrededor de una decena, le dijeron que los chicos tienen el derecho de orar porque no lo hacen en horario de clases, sino en los recreos. Maldonado se mantuvo en su postura por considerar que no podía permitir expresiones religiosas en una escuela laica. Y les pidió a los chicos que lo hicieran de manera personal, pero no en conjunto. No obstante, hace dos semanas, los bautistas comenzaron a rezar frente a la dirección hasta que el director decidió suspender a ocho alumnos por dos días, sanción que luego se redujo a uno por pedido del Consejo. Finalmente, producida la sanción al directivo de la escuela, la comunidad educativa local salió a “repudiar enérgicamente la media” y a defender la escuela laica, actitud a la que se sumaron también ayer la secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el INADI y Ctera. El delegado del Inadi en Neuquén, Gustavo García, consideró que la separación de Maldonado es “una persecución contra los directivos que cumplen con la Constitución y las leyes”. Y la delegada de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Beatriz Gentile, advirtió que “el Estado debe evitar que cualquier culto confesional se apropie del espacio público”
Como verá, algunos derechos son más importantes que otros. No se extrañe, querido lector, que si estos grupos algún día llegaran a sentirse discriminados por festejar el día del padre haya que modificar los festejos para incluirlos. Quizás se debiera cambiar la denominación, como hicieron con el matrimonio, en donde hubo que suprimir “hombre y mujer” para cambiarlo por “contrayentes” Habrá que cambiar toda la sociedad para que no se sientan discriminados, incluso habrá que rezar en privado, no sea cosa que se ofendan. Y luego iremos por la biología, porque, pensándolo bien, hay un problema en el diseño de ser humano, es inconcebible que el ano sea tan distinto a la vagina, ¡NO HAY DERECHO! Modifiquemos todo, cambiemos todo, demos vuelta todo. Quizás de esa manera ambigua logremos esconder las carencias y debilidades que nos atormentan.
Hoy es el día del padre. Le aconsejo que lo disfrute, porque, como van las cosas, quizás sea uno de los últimos.
Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

Gabi Suarez