Escribe desde Argentina: Sergio Rubén Aznar
Sergio Rubén Aznar
Plañideras no rentadas gimen su desconsuelo proclamando a viva voz que el mal se halla presente en la Tierra.
Cuerpo ultrajado, violentado; Lapidado bajo la escoria que abunda en el basural de las almas impías.
Solo tu espíritu magnánimo -inundado de luz- no se queja.
Apena ver que una vida plena -noble, altruísta- pueda ser segada dentro de la obnubilación emergente de las nubes del paco, más sobre el hecho ya consumado solo asoma dolor y decepción. Jamás la ira.
¿Será que la generosidad de tu alma nos indica el mejor de los caminos?
Perdonar es el acto mas valiente de las almas puras.
Y…
Solo pedimos JUSTICIA.
Pedimos que estos males desaparezcan.
Pedimos amor, pedimos respeto, pedimos PAZ.
Que el hombre vuelva a transitar los buenos caminos.
Que se acabe de una vez por todas este morboso martirio.
Este mensaje encierra en sí mismo idénticas palabras a tantos otros ángeles martirizados…
Con todo mi respeto, disculpen que me exprese de este modo. Es lo único que puedo hacer… La oscuridad del presente duele, queridos amigos, no saben cuánto…