Aún en contra de tus propios intereses, sé ecuánime en los juicios y apreciaciones. Nada peor podría suceder en tu vida u obra que no lograr asumir la posición de tu más íntimo Ser, ya que en él se encuentra la verdad de la existencia. ¿Qué mejor, entonces, que recurrir a esa verdad, sembrando el crecimiento?
