Licenciada:Mirta-Zangaro http://contacto11.blogspot.com
DE: EL JOROBADO, EL GORDO, LA PETISA Y OTRAS YERBAS….
Cada vez que me encuentro con una irrespetuosidad hacia el otro recuerdo a mi madre. Jamás nos permitió que utilizáramos ni el mote ni el sarcasmo con alguien. Como ella tenía su propia forma de impartir la ética, primera vez: diálogo explicativo, segunda vez: amenaza verbal u ocular, tercera vez: zapatilla.
Puedo asegurar que funcionaba y que la zapatilla pasó a la historia muy pronto, mas la enseñanza quedó. Claro que nosotros no sabíamos en la mayoría de las veces cuál era el significado real de esas palabras, pero sí habíamos captado la intención con que eran pronunciadas (por un adulto generalmente) y las sacábamos de la galera cuando queríamos rebajar a alguien.
Por eso yo pienso que no es tan fácil hablar de moral o de ética o de virtud y al mismo tiempo nombrar a las personas por sus defectos, más bien por los defectos que UNO ve. Ejemplo: -Mirá… ¡Ahí viene el jorobado!- Pero el jorobado es un bibliotecólogo de fama, imprescindible para que el dicente pudiera desempeñarse algún día en cualquier estudio, que ni tiene joroba, sólo está encorvado por los años que dedicó a su tarea.
Aparte ¿para qué señalar lo visible y doloroso, para qué ensañarse? Por razones de humanidad pienso que uno debería buscar algo positivo en el otro para referirse a él si desconoce el nombre, y también por razones de querer auto educarme, evolucionar, dado que estar en desacuerdo ya es muy antiguo en nuestro linaje y ello no significa que el otro sea un estúpido porque no piensa como yo, no comparte mis gustos ni sigue mi camino.
El hecho de señalar lo feo en el otro me coloca como feo a mí. Se trasluce mi interior, ya no soy confiable. Además, poner al otro en ridículo es colocarme yo en ese rol de juzgar qué es lo ridículo.¡ y que no se equivoquen, yo no soy como ellos! Paso a juzgar las actitudes del otro y para no denostarlos directamente, ¿qué hago? Utilizo el sarcasmo.
Si deciden casarse dos adultos mayores: - ¡Si parecen dos adolescentes, ya llegan! Brad Pitt y Angelina, ¡ajajay!- Y aquí habla la ignorancia de quien aún no se ha informado sobre la tercera edad en la actualidad. De qué se burlan me pregunto, si es una voluntad del alma, si hay personas que juntas emprenden un camino con más experiencia y mayor sentido de los cambios que otros no ven pues aún continúan firmes dentro de lo instituido.
Si Charles Chaplin tuvo un hijo con Oona a los 80 años, en épocas en que la fecundación era dada por la normal relación sexual de una pareja, ¿porqué no mi abuelito que tiene casi 70? Y si bien esto puede tener algo de metafórico y algo de verosimilitud para muchos, lo cierto es que se está alargando el proceso de fertilidad en la mujer, lo cual es bastante lógico pues el término medio de vida es mayor actualmente desde la adultez actual de la pirámide, no así en la juventud donde se observaría la tendencia a un término medio menor de vida por los malos hábitos alimentarios.
La petisa Villalba le decíamos a una señora por su estatura, vivía en Colón y Jara, un día llovía tanto cuando volvía de buscar a mis hermanos al Jardín, que ella nos vio, nos hizo pasar chorreando agua, llamó por teléfono a mamá y nos secó, nos hizo merienda volviendo a casa en cuanto amainó ese temporal. Desde entonces jamás la volvimos a llamar “la petisa”. Ya era doña Isabel…
El gordo es otro motivo de exorcización, en general en los grupos obra como el chivo expiatorio así que el gordo ahora se defiende con un saber no sabido por los otros con lo cual aumenta su potencial de estrategias y sabe utilizarlas bien. –Che, gordo- El gordo no contesta.-Che, gordooo-El gordo no contesta.- Chee, Walter, -¿Si?- ¿Pero no sentís que te estoy llamando desde hace rato?- No, para nada, recién te escuché, antes le gritabas a un gordo, que se yo, yo soy Walter.
Hay otros tipos de resaltar el ego a costa del otro, claro. Por ejemplo, el galán que le pide al gordo que lo acompañe a una cita, y si es la primera, no va a llevar al bañero musculoso… no sea cosa que la chica decida seguir pero de la mano del bañero… Puede no ser gordo, pero algo tiene para que no lo considere el galán como rival posible y poder demostrar él todas sus condiciones proponiendo una comparación absurda y aviesa.
Esto sucede en varios ámbitos, se ataca sin escrúpulos tanto el campo mental como corporal y mundo externo de la persona siendo ámbito propicio también para ir quebrantando la unión espiritual de muchos matrimonios, se convierte en agresión y vulnera cada vez más los sentimientos y el autoconcepto del cónyuge.
-Mirá lo que te compraste, pareces una vaca con volados!!!! Ja ja , y…si no estoy yo…(se dirige a las visitas) .
-Bueh, ahí viene mi mujer, no, no es mi mujer, es mi hija. Perdón te confundí por la mini, como es ropa para pendes…
-Ella cocina a diario, pero cuando quiero comer bien, me cocino yo.
-¡¡¡En lugar de estudiar andá a aprender cocina!!! Vos no tenés cabeza, dejá de perder tiempo.
Y lo quisiera dejar aquí, quisiera que cada quien comprenda que nos burlamos, usamos sarcasmos, chistes, etc., pues todo aquello que criticamos en el otro, es lo que también tenemos nosotros en nuestro interior, es nuestra parte fea, la que cuidamos no mostrar, son nuestros temores a caer en esas circunstancias y por ello las captamos rápidamente en el otro, en un sentido proyectivo de nuestra propia bronca si se me permite el término, de tener algo en común con ese otro.
En un individuo con una personalidad estable, con buena autoestima, que sabe reconocerse y aceptarse buscando crecer y vencer los temores internos, esto no sucede pues siempre va a buscar resaltar la cualidad, sea la voz, los sentimientos, la capacidad intelectual, etc., del otro.
Cuando se dice que todo es según el cristal con que se mire, es verdad, pero podemos cambiar de cristal, y comenzar a ver las cosas de otra manera. Una que sea más flexible, pues cuanto más inflexible y duro es un objeto más fácil resulta de quebrar.


Excelente artículo. Por eso dice la sabiduría popular que cuando extendemos el dedo acusador, hay otros tres que nos señalan a nosotros.
ResponderEliminarFelicitaciones.
Pues por eso lo escribí, como dice F. " la letra por sangre entra" y a mí me cuesta darme cuenta de algunos signos, pero cuando lo hago... ya no abandono esa claridad tan pequeña que suele acompañarme cada tanto.
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