"La especie humana se obstina por crear diferencias culturales y desplegar una agresividad intraespecífica no conocida en otra. Millones de seres humanos han sido sacrificados en función de jerarquizaciones artificiales de sus semejantes... Basta pensar que su jerarquización logró el sometimiento de la mitad de la especie, nada menos que de la mujer, fuente de la vida " (Eugenio Raúl Zaffaroni, jurista argentino).